Esa red azulada bajo la piel, tan prominente en las piernas desnudas, especialmente en verano, no es solo un problema estético. Es un signo de un trastorno del sistema circulatorio caracterizado por la dilatación permanente de los vasos sanguíneos. Se trata de venas varicosas, también conocidas como arañas vasculares, una afección que afecta principalmente, pero no exclusivamente, a las venas de las extremidades inferiores y puede causar dolor y, en casos graves, provocar complicaciones circulatorias. Hasta ahora, este problema se ha tratado con procedimientos quirúrgicos invasivos, pero ahora se puede manejar sin incisiones, sin fármacos y, lo más importante, sin destruir las estructuras venosas esenciales para la circulación. Una revolución terapéutica basada en el ultrasonido.
Cifras y factores de riesgo
Los datos epidemiológicos demuestran la magnitud de este problema de salud. La prevalencia estimada en Italia oscila entre el 15 % y el 25 % en hombres y alcanza el 25 % y el 40 % en mujeres, con porcentajes que aumentan significativamente con la edad. Los antecedentes familiares desempeñan un papel importante entre los factores de riesgo, al igual que el sedentarismo y la necesidad de permanecer de pie durante largos periodos. Las varices se forman cuando las venas de las piernas, encargadas de transportar la sangre desde los tejidos periféricos hasta el corazón, pierden su elasticidad, creando una acumulación de sangre.
El punto de inflexión: preservar en lugar de destruir
Hasta ahora, el enfoque terapéutico tradicional se ha basado principalmente en la cirugía destructiva, eliminando las venas afectadas, incluidas las safenas. Sin embargo, esta estrategia, lejos de ser curativa, a menudo ha resultado contraproducente, causando descompensación vascular y recurrencias en más del 50% de los casos tratados. Por ello, hoy en día, buscamos sistemas que garanticen la preservación del drenaje venoso, incluso mejorándolo. Esta es la dirección que ha tomado el HIFU (Ultrasonido de Alta Focalización), más conocido como ecoterapia.
Ecoterapia: El futuro ya está aquí
La tecnología HIFU, implementada a través del dispositivo SonoVein®, permite una intervención completamente no invasiva en zonas de reflujo venoso, centrándose únicamente en los puntos críticos, sin incisiones ni inyecciones de fármacos, únicamente con ultrasonidos, sin efectos secundarios. El tratamiento robótico se realiza de forma ambulatoria, sin necesidad de hospitalización y permitiendo al paciente retomar sus actividades habituales el mismo día del procedimiento. La Clínica de Venas Ippocrate de Parma posee el primer y único dispositivo SonoVein® en Italia, con más de 500 casos tratados con éxito. «Somos el grupo que ha realizado más procedimientos con este sistema en Europa», confirma Paolo Casoni, exprofesor de Cirugía General de la Universidad de Parma y actual director médico de la Clínica de Venas Ippocrate, «y ya estamos planeando la llegada de un segundo dispositivo a Italia». Las ventajas del nuevo método son evidentes: «El HIFU tiene un enfoque conservador: con ultrasonidos, podemos cerrar el vaso afectado o simplemente estrechar su luz, manteniendo así intacto el sistema venoso. Ninguna otra técnica, ya sea láser, cirugía o radiofrecuencia, nos permite preservar el volumen hemodinámico».
Integración perfecta
El paquete terapéutico se completa con espuma esclerosante, preparada con el sistema Varixio para una estandarización más consistente. El uso combinado con SonoVein permite el tratamiento ambulatorio de más del 95% de las varices de las extremidades inferiores, incluyendo casos complejos en pacientes con problemas de salud o frágiles. Desde una perspectiva estética, también permite a los pacientes jóvenes resolver el problema sin interrumpir sus actividades laborales. El objetivo futuro es desarrollar, mediante una estrecha colaboración entre la industria, la tecnología y los especialistas, dispositivos cada vez más inteligentes que puedan utilizarse a gran escala.

